Sabemos que siempre es más fácil destruir que construir. La construcción necesita tiempo, pensamiento, planificación. Sólo Dios, parece, es capaz de crear un mundo en siete días, nosotros los humanos, podríamos tardar lo mismo en destruirlo.
Volvemos a Bereshit, al principio.
¿Cuál es el lugar del hombre en la Creación? ¿Qué significa haber sido creados a Imagen y Semejanza?
Gran parte de la exégesis intentó dar respuesta a esta pregunta. Es sabido que Maimónides consideraba la naturaleza racional como la semejanza, otros destacarán el libro albedrío, la capacidad creadora o la inclinación a hacer el bien.
Rav Saadia Gaon en su análisis del vers. “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y gobierne sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra” explica que por sobre todas las cosas le dio Dios al hombre el rango de gobernante, “lo nombró gobernante de la Creación, que todo depende de él, igual que Él gobierna sobre todo” (Ver: R. Saadia Gaon sobre Bereshit 1:26) Así como Dios gobierna al mundo el hombre tiene la potestad de gobernar, en eso está la semejanza para R. Saadia Gaon y no en la capacidad creadora o alguna otra.
Pero ¿qué significa ese dominio?
Más aún, ¿cómo se lee este versículo junto con “Entonces Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara” (Bereshit 2:15)?
¡Se puede cuidar y gobernar al mismo tiempo!
Incluso parecería esa es la función del gobernante, gobernar y cuidar la obra de la Creación y no sólo sus intereses y deseos personales… Serán los profetas los que nos lo recordarán una y otra vez.
El gobierno es para ejercer el bien:
«Profetiza y diles a los pastores que así ha dicho el Señor: «¡Ay de los pastores de Israel que solo se apacentan a sí mismos! ¿No deberían los pastores apacentar a las ovejas? Pero ustedes se comen a las mejores ovejas y se visten con su lana. Matan a las ovejas gordas, pero no alimentan al rebaño. No fortalecen a las ovejas débiles, ni curan a las enfermas, ni vendan a la que está fracturada, ni hacen volver a la descarriada, ni buscan a la perdida. Al contrario, las dominan con dureza y violencia” (Iejezkel 34:2-4)
Tus gobernantes son rebeldes y compañeros de ladrones cada uno ama el soborno y corre tras las dádivas. No defienden al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda”
Como ya dijimos es más fácil destruir que construir, pero son también los profetas quienes nos enseñaron: Sion será redimida con juicio (Isaias 1:26-27)
Ahora es cuestión de ponerse en marcha.