Por Ethel Barylka

En los últimos años se renovó la antigua tradición de la celebración de Rosh Jodesh por mujeres.

¿Cuál es el origen de este festejo?
El calendario judío presenta una especial. combinación siendo un calendario lunar y solar al mismo tiempo. La luna marca el ciclo de los meses, el sol determina las estaciones, haciendo que Pesaj coincida con la primavera, “Guardarás el mes de Aviv (= primavera) y harás Pesaj a tu Dios; porque en el mes de Aviv te sacó el Señor tu Dios de Egipto” (Devarim 16:1).
A diferencia del calendario islámico regido únicamente por la luna, en el que las festividades migran de estación a estación y del calendario gregoriano, estipulado por el sol, el ritmo de la vida judía está pautado por esta sutil combinación lunisolar, por eso hay años en los que necesitamos agregar un mes, al mes de Adar Alef, para poder emparejar el ritmo. Esto ocurre 7 veces en un ciclo de 19 años. El año embolismal, es llamado en hebreo shaná meuberet – literalmente “año preñado”. Adar, el último mes del año, que comienza el 1 de nisán, está embarazado con un mes más, permitiéndonos llegar “a tiempo” a la primavera.

La renovación de la luna, la neomenia, es un día festivo especial, ya estipulado en la Torá, parecido en su status a los días de Jol Hamoed. Leemos: ``También, al principio de cada mes, presentaréis una ofrenda de holocausto al Señor: dos novillos y un carnero, y siete corderos de un año, sin defecto” Bemidbar 28:11.
El carácter festivo del día es marcado también por el recitado del Halel, cuatro tefilot en lugar de las tres de los días de semana por el agregado del Musaf, y las adicionadas en las mismas. La renovación y la expiación que se manifiesta en la realización de los sacrificios, y hoy en día en la plegaria, marcan que el día es especial para todo el pueblo, de hecho, más aún para los hombres que eran los que llevaban las ofrendas al Templo, hecho que hace más relevante aún nuestra pregunta.

Conforme a la costumbre desarrollada por los cabalistas de Tzfat, la víspera de Rosh Jodesh es también un día de ayuno que marca el dolor por la pérdida, el empequeñecimiento de la luna – tema que trataremos en otro artículo. Se llama Yom Kipur Katán: el pequeño día de la expiación.

La relación entre el ciclo lunar y el ciclo femenino, es un tema conocido en la mayoría de las culturas antiguas. Sin embargo, desde la normatividad judía cabe una pregunta fundamental, si las mujeres están exentas de las mitzvot que dependen del tiempo (mitzvot asé she hazmán garma), ¿cómo es que justamente este día se constituye ya en tiempos bíblicos en un día de festejos de las mujeres?

Se suele citar el episodio de la Shunamita, que se prepara para ir a visitar al profeta y el marido la interpela diciendo: “¿Por qué vas hoy a él? No es luna nueva ni día de reposo” II Melajim 4: 23.
De la cita se desprende, y así también lo trae la Guemará posteriormente, que era costumbre aceptada que las mujeres fueran a visitar al Profeta, para honrar su presencia y para escuchar sus enseñanzas.
Las mujeres, sabemos, otorgaron ya en el período talmúdico un carácter festivo al día absteniéndose de trabajar.

Podemos seguir el recorrido que hizo esta costumbre en el Shulján Aruj. En Oraj Jaim 417 dice: “En Rosh Jodesh está permitido trabajar y las mujeres que acostumbran a no hacerlo cumplen con una buena costumbre” a lo que agrega el Remá: “y si la costumbre es hacer algunas tareas y otras no, se sigue la costumbre”.

En su observación sobre esta norma aclara el Beer Heitev que aún si el marido deseara obligar a su mujer a realizar esos trabajos no puede hacerlo ese día.
Vale la pena aclarar que se está hablando de las tareas de producción que la mujer normalmente hacía como parte de su aporte a la economía de la familia, hilar, tejer, etc.

Es claro que, si el Shulján Aruj (alrededor de 1560) recoge una tradición anterior, hablando de una costumbre que data de mucho tiempo atrás. También Rashí (unos 500 años antes que el Shulján Aruj) en su observación a Meguilá 22b trae esta tradición.

Y el midrash en Pirkei de Rabi Eliezer[i] (anterior a Rashi) intenta responder a la pregunta ¿Por qué las mujeres ganaron este privilegio de no trabajar en Rosh Jodesh? Diciendo:
​ “Aarón discutió consigo mismo, diciendo: Si digo a Israel: Dadme oro y plata, lo traerán inmediatamente; pero he aquí, les diré: Dadme los zarcillos de vuestras mujeres y de vuestros hijos, y en seguida se acabará el asunto, como está dicho:
“Y Aarón les dijo: Trae los anillos de oro” (Shemot 32:2). Las mujeres escucharon (esto), pero no quisieron dar sus aretes a sus maridos; pero ellos les dijeron: Queréis hacer una imagen esculpida y una imagen de fundición sin ningún poder para librar. El Santo, bendito sea, dio a las mujeres su recompensa en este mundo y en el venidero. ¿Qué recompensa les dio en este mundo? Que deben observar las Lunas Nuevas con más rigor que los hombres, y ¿qué recompensa les dará Él en el mundo venidero? Están destinados a renovarse como las Lunas Nuevas, como se dice: “El que ha satisfecho tus años de bienes, para que tu juventud se renueve como el águila” (Tehilim . 103: 5) (45:4)

​En este espíritu escriben la mayoría de los comentaristas. Interesante mencionar el comentario que trae el Taz en nombre de rabí Yehudá, hermano del Tur: “… que las festividades fueron dadas por los 4 patriarcas y los 12 meses del año por las 12 tribus de Israel, pero cuando estas pecaron en el pecado del becerro se les quitaron y se las dieron a sus mujeres en recuerdo de que no habían participado de este pecado”. O sea, Pesaj, por Abraham, Shavuot por Ytzjak, Sucot por Yaacov y los 12 meses (que son llamados Moadim) por las 12 tribus de Israel. Y cuando pecaron en el becerro les fueron retirado y entregados a sus mujeres en recuerdo que no habían estado en ese pecado.
Seder Elihau Raba[ii] trae otro elemento marcando así el nexo entre el mes y la mujer en una analogía: “Or Zarúa dice que la razón es porque cada mes la mujer se renueva y va al baño ritual para su marido y ansia ser agradable para él como si fuera nueva, como la luna que se renueva y ansiamos verla, por eso Rosh Jodesh es una fiesta para las mujeres” y más “Este es su recompensa en este mundo y en el venidero en el que se renovarán en Rosh Jodesh como está dicho ´para que tu juventud se renueve como el águila´. Tehilim 103:5 (Pirkei de Rabí Eliezer[iii])¨ y escribió Rashal -, que las mujeres ancianas retornarán a su juventud como Yojeved”.
Estas fuentes presuponen, desde una mirada masculina, el ideal de la mujer joven por un lado y por el otro la idea de que la mujer quiere ser deseada. Es interesante como se habla de la renovación de la mujer por su marido y no para sí misma. Podríamos, sin embargo, intentar mirar esto desde una perspectiva diferente. La mujer, como la luna, tiene un ciclo natural que marca gran parte de su vida, dotándola de un vínculo particular y único con la naturaleza en general y con su propia feminidad en particular.

¿Qué acontece hoy?
Grupos de mujeres se reúnen, rezan juntas, cantan el Halel, leen la Torá. Otras hacen reuniones festivas culturales, otras simplemente se reúnen a conversar y festejar el día, otras hacen hafrashat jalá… sea como sea, en los últimos años vemos el resurgimiento de una tradición reinterpretada conforme a la actualidad, dotándola de un sentido relevante a las mujeres de hoy. Como la luna, ellas mismas se renuevan, renovando la tradición… si bien no hay profeta para ir a escuchar, se leen y estudian las palabras de la Torá. Se reúnen nuevamente en una nueva solidaridad femenina, que algunos pensaban que no tenía sentido en el mundo de las igualdades…

[i] Pirkei de Rabi Eliezer – Capítulos de Rabi Eliezer. Compuesto-recopilado entre c.630-c.1030 EC ) en Israel y Babilonia es un midrash agádico sobre la Torá.
[ii] Compuesto en Babilonia, Italia, Israel entre el (c.968 – c.984 CE). Tanna Deve Eliyahu (Las enseñanzas de la Escuela de Eliahu) es el nombre de un midrash compuesta de dos partes que se concluyó alrededor del siglo décimo. La primer parte es llamada Seder Eliahu Raba y la segunda Seder Eliahu Zuta.

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